Uno de los lugares más interesantes en los juegos de rol es el de narrador y si bien su nombre puede cambiar dependiendo del juego el de storyteller de mundo oscuro me parece el más romántico y el más adecuado para referirse al mismo. A fin de cuentas lo que esta haciendo este jugador no es más que dar instrucciones para poder entre todos los participantes contar una historia.
Sin embargo esta idea tan cursi no es del todo común en el mundo del rol y en ciertos escenarios en los que he participado, era más regular encontrarme con jugadores que se sentian por ser master en un lugar de superioridad y desden; no niego que ser narrador es un lugar exigente y que demanda de bastante trabajo leyendo, preparando y al final creando toda una fantasia, pero esto no implica a mi modo de ver las cosas que sea el jugador más importante o poderoso, en mis divagaciones lectoras me he encontrado incluso con juegos que obvian el papel del narrador de mostrando que solo es un miembro más .
El psicodrama de «profundis» es un bello ejemplo de esto. Un juego que se inspira en las narraciones de Lovecraft y que se desarrolla por medio de cartas que los jugadores se escriben y reacción a las mismas sin necesidad de un arbitraje por parte de un narrador, pero hay más one hundred and one night, tales of horror por nombrar algunos.
Lo cierto es que algunos jugadores que aceptan asumir esta responsabilidad consideran estar en una paso de la evolución superior y abusan de su lugar convirtiéndose en verdaderos ojetes. Lo que he notado es que estos jugadores terminan con mesas muy irregulares en donde los jugadores entran y salen haciendo que la constancia es poca. Y es que a fin de cuentas si no te gusta como dirige tu narrador tomas tus cosas y buscas otro.
Pienso entonces en todas las criticas y creo poder hacer un manual, una guía para todos estos master que quieran flotar en su propia fragancia de superioridad y convertirse en el más cabrón de todos, servirá para eso o para mofarme de sus acciones e identificar hábitos que un buen narrador debería evitar.
El primer paso para lograr este titulo es comprender que el master cabrón se considera más que un dios, es una entidad superior que todo lo gobierna, todo lo domina y por lo tanto ninguna acción realizada en su mesa esta fuera de su control.
Siempre tendrá el poder para modificar, crear y hacer cuanto desee para mantener al mundo de fantasía y a sus jugadores a sus pies. Si tiene un jugador servil le dara una espada mágica que permite convertir a sus enemigos en ceniza con solo verla; con un jugador rebelde, mil demonios invulnerables se arrojaran sobre él sin darle la más mínima posibilidad de defenderse.
Se sienten tan poderosos que incluso hacen uso de sus pj y los convierten en criaturas míticas y mágicas de su mundo, pnj inalcanzables que son del dominio exclusivo del master cabrón y que si quisieran ser igualados solo podría hacerlo alguien que este a su nivel, o por lo menos se le aproxime, es decir: otro master cabrón.
Partiendo de esta idea el objetivo principal del master cabrón es torturar a sus jugadores, él es el gran enemigo, el oponente a derrotar y para ello están sus villanos: criaturas que en la mayoría de los casos tienen el dote de nunca perder, estadísticas super infladas y planes que nunca pueden ser afectado por las acciones de los jugadores.
El master cabron siempre ve venir las acciones de sus jugadores, siempre tiene un as bajo la manga y es obvio que no teme hacer metajuego cuando escucha las estrategias de sus jugadores para engañarlos y salir victorioso. En esta competencia el será el jugador que mantedrá una cara de poker continua y jamás celebra un triunfo de los jugadores.
Por supuesto el master cabron es dueño de los libros y no en el sentido material, sino en la construcción simbólica, no mediara la interpretación de un hechizo y dado que es el villano la regla solo es favorable si el sale ganando. El master cabron manipula los lanzamientos, oculta sus pifias y suele ser alguien de suerte infinita, con criticos continuos y tiradas de salvación siempre superadas, números misteriosos que siempre oculta tras su pantalla de narrador, desde donde mira con malevolencia como un dragon cuidando de su tesoro. En resumen: Su mesa, sus reglas.
El crecimiento de los personajes en las mesas del master cabron es mínimo, no suben de nivel o lo hacen muy lento, con condiciones exageradas y difíciles de conseguir. Esto por supuesto no aplica para amigos y jugadores serviles del master cabron, pues a fin de cuentas como dueño supremo puede darle tanto poder como desea a quien el considere.
Esto hace que la historia sea poco relevante y por lo tanto los personajes son criaturas insignificantes, los personajes no tendrán la sensación de progreso pues las circunstancias siempre lo superan, jamas se sentirán protagonistas o importantes, para eso hay otros personajes y todos los controla el master cabron, son ellos los poderosos, distantes a los jugadores quienes solo podrán añorar llegar a ese lugar, pero para lograrlo solo será posible hacerlo dejando de ser un servil jugador y deberán buscar la forma de llegar a ser un master cabron.
El master cabrón se regodea en su suciedad y se revuelca en su soberbia, al final y esto es lo más importante: no es la historia de los jugadores, ellos solo son insectos. Es la historia del narrador y los jugadores deben agradecerle por permitirles ser parte, así sea microscopicamente en este maravilloso universo que el gobierna.
Si como narrador disfrutas de estas practicas recomiendo dos cosas, cámbialas e inviértelas o busca juegos que les den la oportunidad de ridiculizarlas y convertirlas en algo entretenido, ya que al final corres el riesgo de quedarte sin jugadores o estar en la lucha agotadora de buscar nuevos jugadores.
No hay mayor recompensa para un narrador que una mesa constante que se reúne seguido y que dura años, más para quienes ya estamos viejos y tenemos poco tiempo para el hobbie.
Cabe decir que no todos los master son cabrones y hay algunos que lo son más que otros, no dudo que se debe ser un poco malévolo para dar una sensación adecuada para la historia y presionar a los jugadores, pero no puede ser el único modo en el que se construya la historia.
Y si tu deseo es explotar en poder y sacar tu lado más cabroncete te recomiendo «Paranoia» un excelente juego en donde de entrada se espera tener una aventura en donde todas las circunstancias están en contra del jugador y el narrador debe servir como ese panóptico que abusa de su poder para dominar a los jugadores.